martes, 25 de octubre de 2011







JOHANN WOLFGNANG GOETHE

(1749-1832)





Escritor de portentosa inteligencia e inagotable curiosidad, capaz de abarcar y profundizar con brillantez en una ingente cantidad de intereses y actividades, la figura de Goethe fascina al hombre moderno, inmerso en una era de especialización y saberes fragmentados, precisamente por ese talento polifacético y múltiple. Goethe es por antonomasia el representante del genio creador alemán, de la poesía, la novelística y la dramaturgia germana, pero también debe ser considerado el último gran intelecto de su época, el hombre que lo supo todo sobre su tiempo y no reconoció barreras entre la ciencia, el arte y la vida. Una vez al ser preguntado sobre esta capacidad, que ya sorprendía a sus contemporáneos, dijo que algunas personas calzan botas mentales de siete leguas y salvan con dos pasos la distancia que los mortales ordinarios recorren en un día. Quizás por ello Goethe se convirtió en leyenda mucho antes de su muerte y supo, como evocar magistralmente el escritor Milan Kundera en su novela La inmortalidad, que iba a permanecer para siempre en la memoria de los hombres.


Una de sus novelas más destacadas es:




El aprendizaje de Wilhelm Meister








Esta novela de Goethe escrita en 1796, se convirtió en un modelo para toda la novela alemana posterior. En este libro se encuentra la máxima expresión de un término muy extendido en la cultura alemana; la novela de formación, en la que instrucción y peripecia se mantienen en posiciones equidistantes.
La historia se centra en que Wilhelm trata de escapar de lo que él ve como la vida vacía de una burguesía de negocios. Después de un romance fallido con el teatro, Wilhelm se compromete con  la Sociedad de la torre misteriosa compuesta de iluminados aristócratas .
De acuerdo con Andrew Crumey ", mientras aprendizaje de Wilhelm Meister es considerado como el clásico de mayoría de edad , cuento o novela de formación, es realmente mucho más que eso: una historia de la educación y la desilusión, una novela de ideas que van a través de la literatura, la filosofía y la política ; una obra de arte que se resiste a todo encasillamiento "
En "Los años de aprendizaje de Wilhelm Meister", compendio de todas las tendencias narrativas de ese siglo, el autor ofrece un diagnóstico de su época al intentar responder a una pregunta: ¿Cómo se puede llegar a ser feliz?






ROMANTICISMO ALEMÁN





El romanticismo fue un movimiento filosófico que se originó en Alemania a fines del siglo XVIII como reacción al racionalismo de la ilustración traída a Alemania por la Revolución Francesa, de igual manera se desarrolló como reacción hacia el neoclasicismo. Se desarrolló fundamentalmente en la primera mitad del siglo XIX,  extendiéndose desde Alemania al resto de Europa.
 El romanticismo alemán fue una reacción contra el " espíritu racional" expresado por el racionalismo  " hipercrítico" de la ilustración y el neoclasicismo, y favorecía, ante todo, la "supremacía del sentimiento frente a la razón ", la "fuerte tendencia nacionalista de cada país", la del "liberalismo frente al despotismo ilustrado", la de la "originalidad frente a la tradición grecolatina", la de la "creatividad frente a la imitación neoclásica"; la de la  "obra imperfecta, inacabada y abierta frente a la obra perfecta,  concluida y cerrada". Es propio de esta filosofía alemana un gran aprecio de lo personal, un subjetivismo e individualismo absoluto , un culto al  "yo fundamental" y al Volkgeist o "carácter nacional" frente a la "universalidad y sociabilidad" que indica la ilustración el  siglo XVIII.

 El romanticismo alemán representa el auge de lo nacional y de su elemento constitutivo definido como nacionalismo, que nacen con una reacción a la cultura  francesa del siglo XVIII, de espíritu clásico y universalista, dispersada por toda Europa mediante Napoleón  I Bonaparte.
Retoma lo elemental, lo primitivo, la fuerza desencadenada, con connotaciones negativas respecto de lo armónico, al convencionalismo académico, de imitación de los modelos franceses; retoma las antiguas culturas bárbaras de la Edad Media, en vez de en la Antigua Grecia o del Imperio romano, su inspiración. 
El romanticismo político alemán tiene connotaciones de la ideología fascista: el culto de la empresa heroica y de la muerte hermosa, el uso de ceremonias que difunden entre los participantes el sentido místico de una comunión con la tierra y los muertos; rescate , puramente, de lo germánico medieval, propias de los reinos germánicos.

 Sin ninguna duda, la verdadera cuna del romanticismo europeo fue Alemania. En opinión de muchos, fue también el lugar donde esta corriente alcanzó su espíritu más alto y donde más profundamente influyó en las generaciones siguientes. El romanticismo, como ya sabemos, significó la preferencia por el sentimiento, la libertad del espíritu y la irracionalidad por encima de la racionalidad y la técnica.

Busca: 

º Poner en su lugar de honor a la lengua original.


º La continuidad del desarrollo histórico.


º Lo intimo de una personalidad tanto colectiva como individual